Ahora estamos aislados, y sí. Luego de una semana me he atrevido por fin a en
frentarme a transformar este abanico de pensamientos en letras, confieso que aún tengo miedo de poder plasmar todo lo que puede ser mi sombra en este rincón. Es difícil hablar de las heridas con tanta claridad, porque esto puede ser como un espejo, y a veces sólo queremos escapar de nuestro propio reflejo...
frentarme a transformar este abanico de pensamientos en letras, confieso que aún tengo miedo de poder plasmar todo lo que puede ser mi sombra en este rincón. Es difícil hablar de las heridas con tanta claridad, porque esto puede ser como un espejo, y a veces sólo queremos escapar de nuestro propio reflejo...
Tengo una sensación de vacío que a veces me inunda el pecho aunque trate de disimularla con quehaceres de una rutina que he decidido cargar yo misma... Y toda esta situación sólo ha ayudado a que tome consciencia de ello, ahora me doy cuenta de que la rutina no es la culpable (típico del ser humano, siempre culpando al exterior, para evadir responsabilidades que bien sabe son propias) y pienso que eso es un gran paso...
Al principio tenía la sensación de que algo se escapaba de mis manos, y pienso que ha sido igual de chocante para todos, tener la sensación de que te arrebataban las cosas que creías tener controladas de tu vida puede ser igual de comparable como cuando le arrebatas el pecho a un niño hambriento, a diferencia de que el niño necesita naturalmente de leche materna para vivir, le alimenta, es esencial. Nosotros sólo nos hemos adheridos capas para cubrir nuestra verdadera esencia, como bien lo he dicho antes. Creemos erróneamente que necesitamos todas éstas cosas para vivir, vivimos en un frenesí persiguiendo nadie sabe qué.
Quería estar con la mente y el corazón en off mientras me enfocaba en lo que podía ser productivo para mí en ese momento...Y si que lo fué, en su momento, tuvo su tiempo como todo esta vida, y más adelante sabremos si continuará, y seguramente no lo hará de la misma forma, porque ya habremos tomado consciencia para ese entonces, pero a veces el corazón necesita un respiro, así que esto ha sido necesario, definitivamente necesario. En algún momento debes conectarte a él.
Quiero respirar y entender el abanico de posibilidades que puede anidar mi interior, empecé retomando escribir y seguramente de no ser por esto no podría haberlo hecho, o mejor dicho, habría tenido otra de las tantas excusas para no hacerlo, también me senté por fin en el piano, a arreglar cosas que teniamos pendientes ambos.
Estoy enclaustrada en un rincón de este gran edificio lejos de casa intentando ordenar mis pensamientos, mientras escucho a Debussy y Satie. Haber si con el don de sus mágicos dedos pueden darme la claridad que necesito en este momento.
La ansiedad inunda cada rincón de mis órganos, ayer discutí con David, no quería herirlo de esa forma pero su actitud en definitiva no sólo me estaba cansando, si no que también me estaba asustando, hace unas semanas le terminé por teléfono porque me conozco, y sé que hubiese sido imposible hacerlo en persona, de hecho estoy segura que él hubiese hecho una de las tantas cosas para conmover mi corazón y yo hubiese cedido ante su obvia manipulación, así que por esta razón decidí hacerlo por teléfono, le dije que nuestras energías no eran compatibles, que no podíamos seguir juntos, que no sabía de dónde rayoz había sacado que eramos novios y trate de ser suave pero directa, aún así se aferró a la idea de que estábamos juntos, de hecho me llamó días después diciendo que estaba muy triste porque hace semanas no nos veíamos, y que no podía seguir así. Reconozco que esta vez fui un poco cruel y realmente lamento hacerlo sentir de esa forma, pero definitivamente no nos estábamos entendiendo, como me dio el espacio para hacerlo (al menos eso fue lo que creí yo) decidí darle una oportunidad y le conté que me sentía agobiada ante esta situación y decidí mostrarle mi lado fragil, no me respondió si no hasta el día siguiente donde me enseñaba una de sus películas favoritas. Yo disentí para mi misma, sin embargo, traté de alivianar la situación y también le enseñé una mía, dijo le parecía estúpido y que pasaba de verla entre otras cosas hirientes. A lo que le respondí que era un estupido, que no quería saber que me volviese a escribir y que no quería relacionarme con alguien como él. Me dijo que de ningún modo podía tolerar lo que le había dicho, y dejamos de hablar. No sé qué pensar de esto, creo que ambos nos hemos hecho una imagen errónea, del uno y del otro, por lo que he decidido dejarlo así. Nos hemos conocido de una forma poco esperanzadora a mi parecer y eso es algo que me ha atormentado desde aquella vez. Soy muy exigente para estos temas, y si bien él ha demostrado ser un hombre de palabra desde el principio, hay algo que no termina de encajarme, y lo descubrí. Así que al diablo, si alguien no puede entender algo tan simple como que yo puedo llorar con ver una película pues es alguien que no quiero en mi vida.

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