2020-05-29







Miedos, deseos, represión, muchísimo autocontrol, envidia, rencor, inseguridad, resentimientos, pereza, en fin.. He vivido con estos demonios por muchos años y ahora mismo, estoy segura de que en mi vida no los quiero, nadie los quiere, es verdad.. Aunque muchas veces hay personas que me hacen dudarlo, pero a veces no somos capaces de cuestionárnoslo... cuestiones, hay tantas ¿qué hago? ¿quién soy? ¿a dónde llegaré? ¿voy por buen camino? 
Hay tantas cuestiones que inundan mi mente y mi corazón... El punto es que ya no quiero complicarme la vida dejando que la oscuridad me asfixie, soy consciente de que nuestros demonios siempre estarán allí, vamos a donde vamos, lo cierto es que no podemos escapar de ellos... Ellos, son parte de nosotros, es verdad. Sólo que ahora, puedo ver con claridad, que cada que intentan asfixiarme, haciendo que me cuestione el camino que decidí tomar, voy a abrazarlos, reconocerlos, aceptarlos. Y sólo así y nada más que así se disuelven y muchas veces, aunque no quieran admitirlo, se vuelven mis mayores aliados, porque el amor les aterra. 
"Sólo el amor nos salvará", dicen. El amor, mucho se ha escrito sobre el, pero lo cierto es que las palabras nunca llegan a plasmar su esencia. Sólo puede sentirse y es tan acogedor, todavía no logro entender cómo es que pasamos la vida intentando escapar de su calor, sintiéndonos indignos y desmerecidos de regocijarnos en su envolvente y cálida paz, pero, ¿saben una cosa? Siempre está dentro, es esa chispa de luz en medio de las sombras. Hay que ser valientes para no evadir la mirada, hay que ser valiente para reconocer que siempre estuvo ahí, que no es algo externo, ni mucho menos, que de nada sirve intentar buscarlo en personas o cosas... Que siempre estuvo dentro, y ahora, una vez que lo reconozcas y dejes de evitar mirar esa chispa brillante de luz, seas valiente y la abraces  y por fin, sólo de esa forma se expandirá, y cada vez se hará mas fuerte y radiante, ese fuego de tu corazón, tienes que alimentarlo constantemente, mantenerlo vivo y para eso, pienso que debemos compartirlo. Te mueves por la vida y tu fuego interior es tan potente que puede iluminar corazones y destinos, es la única forma... Entendiendo finalmente que no existe diferencia alguna entre tú y el otro, los otros, tu entorno... Que sí, hay muchísimos colores, pero sólo tú y nadie más que tú tiene el poder de engrandecer el que más quieras y aunque a veces todo parezca muy confuso y así será, muchas, muchas veces, porque somos humanos, somos blandos.. Debemos recordar que estamos en este mundo con un propósito espiritual, y ese siempre, siempre, ha sido, ser luz.

2020-05-15

Again...

Amo tus besos tan delicados, tus abrazos intentando contener este marullo de sentimientos que a tu lado sólo deseo controlar porque de no ser así me desbordaría, porque a tu lado despiertan todos y cada uno de mis demonios, me atrevería a decir que amo hasta cuando me haces daño en la cama, amo cuando finges que no te diste cuenta pero disfrutas sentir que me lastimaste al estar dentro mío, amo tu sonrisa perversa, lo mucho que amas que me embobe al escucharte hablar concentrado en un tema, defendiendo lo que crees y exponiendo lo que sabes. Esa mañana tuve miedo, miedo de salir por la puerta de tu departamento y sentir que me iría para siempre sin haberte dicho que me volvías loca, así que decidí hacerlo de una manera muy sutil, porque no quería asustarte, pero tú lo sabes, conoces mis intenciones, o tal vez sólo te idealice, pero me gusta la idea de pensar que eres así, porque me gustas entero, me encanta cuando te dejo acabado porque no puedes con las intensas ganas que tengo de que me poseas sin parar, amo cuando me sujetas y quieres llevar el control y te das cuenta de que quiero aún más, besarte más, mirarte más, desnudarte más, navegar a través de esos ojos tan profundos que guardan una noche de misterios en medio de una tormenta en el océano más grande del mundo, amo querer sentir que agarro una barca y me atrevo a navegar en esa tormentosa tempestad en medio de la nada con la esperanza de que un día llegaré a tu corazón, ese órgano empolvado y con barrotes al rededor que hace tanto tiempo no te atreves a sentir. Amo cuando me preguntas de quién eres y cuando me dices que hoy te despertaste y tu cama olía a mi, amo cuando despiertas mi lado más macabro, cuando tomo tu mano y la presiono haciéndote entender que eres mío pero diciéndote que sólo me gusta el contacto físico, para no asustarte, amo cuando sacas mis demonios empolvados y contenidos y me invitas a caminar junto a ellos a tu lado, tengo miedo, pero creo que te amo.
Me dejo caer en el vacío y sé que tal vez nadie me sujetará esta vez, pero aún así quiero hacerlo...